La antigua fábrica
de Universal

La historia de Crevillent se define en sus calles y en sus hogares, pero también en sus fábricas como parte sustancial de su historia.

PRAGMATISMO EFECTISTA

Desde el pasado hasta el futuro

La antigua fábrica de alfombras Universal fue un referente en Crevillent por la renovación técnica y estructural que supuso en su momento respecto a las prácticas más tradicionales e instauradas.

Hoy, más de 70 años después, la sede que puso parte de los cimientos del futuro de la industria en Crevillent vuelve a levantarse como un emblema de innovación.

NUEVO CLASICISMO

Una evocación clásica para un interior rompedor

En la época en la que se creo, tanto la apuesta estética como la disposición interior del edificio supusieron una renovación de todo lo existente el entorno de Crevillent.

Santiago Pérez Aracil, arquitecto con arraigo en la zona, apostó por una fachada estéticamente maciza en la que, a través de recursos efectistas, logra un acabado imponente.

PRAGMATISMO EFECTISTA

El espacio tuvo que adaptarse a una estructura previa

Si bien la fábrica se compone de grandes espacios diáfanos para dar cabida a las inmensas maquinarias que conformaban la cadena de producción a mediados del siglo XX, esta distribución tuvo que adaptarse a partir de edificios que existían previamente y con los que se tuvo que lidiar en la mayor parte del desarrollo del edificio.

Pérez Aracil apuesta por plantas completamente diáfanas a dos alturas con varios puntos de confluencia elegantemente definidos para dotar de un gran empaque final a una creación que respira clasicismo sin perder efectividad compositiva.

Espacios pensados a lo grande

El edificio cuenta con varios espacios completamente diáfanos que multiplican las posibilidades de crear puntos de encuentro en una futura reforma integral

Una iluminación excepcional

Al entrar a cada una de las estancias lo primero que sorprende es la iluminación. El diseño inicial cuenta con un amplio número de ventanas en su diseño para potenciar el uso de la luz natural.

Áreas diáfanas redefinidas

El edificio evoca una época en la que todo se medía con una dimensión diferente y cada estancia transmite a la vista la sensación de conocer finalidad para la que fue diseñada.

Grandes espacios abiertos

La distribución del edificio no sólo cuenta con elementos techados, sino que también dispone de zonas abiertas que permiten repensar su uso desde una nueva perspectiva.

Diseños pensados con una mirada diferente

El hecho de haber definido el diseño combinando una óptica plenamente funcional con un resultado estético, hace que todo en el edificio nos recuerde a esa tendencia industrial tan influyente en el interiorismo moderno.

Hacer mucho con poco

En el diseño de la fábrica no encuentras nada que no esté en su sitio, pero tampoco hay algo que sobre. Con pocos recursos, algunos no por manidos sorprendentes, alcanza un resultado atractivo y evocador.